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Las semillas del viejo clorge

05-09-2014

Regulares, feminizadas, autoflorecientes y automáticas feminizadas. El mundo de las semillas se abre paso en nuestro camino por conseguir la mejor planta para el lugar y el momento indicados. Nuestro amigo, el gran Jorge Cervantes, nos recuerda algunos de los principios de estos embriones, los más locos que conoce el planeta.

El crecimiento exponencial de la selección de semillas y de las ventas legales de semillas en Holanda, Inglaterra, Canadá, Francia, Suiza, España, Chile, los estados con cannabis médico en EE.UU. y muchos otros países, está haciendo que las genéticas de cannabis sean más accesibles que nunca. La mayoría de las semillas (genéticas) están disponibles a nivel mundial en los proveedores que funcionan a través de internet. 

Hay miles de semillas de cannabis. Las variedades más populares incluyen una combinación de las siguientes: sativa, índica y ruderalis. Existen pocas semillas disponibles que sean puras. La mayoría de las que se comercializan están criadas para desarrollarse mejor en interior. Hay menos variedades probadas y específicas para exterior, pero la cantidad sigue aumentando.  

El código genético contenido en una planta determina si es regular, feminizada, autofloreciente o autofloreciente feminizada. Las semillas son el resultado de la propagación sexual y contienen genes de cada parental, masculino y femenino. Algunas plantas (intersexuales), conocidas como hermafroditas, desarrollan tanto flores masculinas como femeninas en la misma planta. Los genes que hay en la semilla también dictan el tamaño de la planta, la resistencia a plagas y enfermedades, la producción de raíces, tallos, hojas y flores, los niveles de cannabinoides y muchos otros rasgos. La composición genética de una semilla es el factor más importante a la hora de determinar lo bien que crece una planta con luz artificial o luz natural, así como los niveles de cannabinoides que produce.

Todas las semillas tienen los mismos requerimientos básicos para su germinación y el crecimiento del brote. Unos parentales fuertes, unas prácticas adecuadas de crianza y un cuidado excelente darán como resultado semillas fuertes que germinarán bien. Las semillas fuertes producen plantas sanas y cosechas abundantes. Las semillas conservadas en condiciones adversas (calor, frío o humedad) o que se han conservado demasiado tiempo germinarán despacio y habrá una proporción alta de fallas. Las semillas vigorosas inician el crecimiento en un día o dos. 

La cáscara, o cubierta protectora, de algunas semillas nunca llega a sellarse del todo y esto permite que penetre la humedad del aire. También causa que se disipen las concentraciones de hormonas y hace que las semillas sean menos viables. Las semillas permeables invitan a que se instalen enfermedades y plagas. Dichas semillas son inmaduras, blanquecinas, frágiles, y se aplastan fácilmente con una ligera presión entre los dedos. Estas semillas son débiles y no tienen la fuerza suficiente para germinar y crecer bien.

Una simple mirada a la semilla deja expuesto al embrión que contiene los genes y una reserva de alimento envueltos en su cubierta protectora. Las semillas varían de tamaño de las pequeñas y oscuras procedentes de climas tropicales a semillas enormes criadas para extraer aceite de cáñamo. Las semillas maduras que son duras, de color entre beige y marrón oscuro y están moteadas tienen el índice de germinación más elevado. Las semillas blandas, pálidas o verdes suelen ser inmaduras y deberían ser evitadas. Las semillas inmaduras germinan mal y suelen producir plantas enfermizas. Las semillas sanas, frescas, secas y maduras de menos de un año brotan rápidamente y dan lugar a plantas robustas. 

Tipos de semillas 

Regular: Produce plantas macho y hembra por separado. Son las semillas originales de la madre naturaleza. Requieren 11 a 12 horas de luz y 11 a 12 horas de oscuridad diariamente para florecer. 

Feminizada: Produce más del 99% de plantas hembra. No hay plantas macho; aunque en ocasiones brotan flores masculinas. Las plantas exclusivamente femeninas se desarrollaron inicialmente en India en 1982. Todas las semillas normales pueden feminizarse.

Autofloreciente: Lista para cosechar entre 70 y 80 días después de la germinación. Las semillas contienen genes de ruderalis mezclados con genes de índica y/o sativa. Las semillas autoflorecientes florecen con independencia del régimen lumínico. Las nuevas variedades autoflorecientes crecen hasta 90-120 cm de altura. Las variedades superautoflorecientes crecen hasta 180-210 cm de altura.

 

Autofloreciente feminizada: Las semillas autoflorecientes feminizadas son muy populares en Europa desde 2008 gracias a la introducción de la genética Lowryder II. Antes de esto estaban consideradas una extrañeza. Produce más del 99% de plantas hembra, florecen y están listas para la cosecha entre 70 a 110 días después de germinar la semilla. Florecen después de tres o cuatro semanas de crecimiento independientemente del régimen de luz. Las variedades superautoflorecientes feminizadas florecen tras cuatro a cinco semanas de crecimiento y crecen durante más tiempo y se hacen aun más grandes. 

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