Diferencias entre variedades fotoperiódicas y autoflorecientes


Diferencias entre variedades fotoperiódicas y autoflorecientes

La decisión de cultivar una variedad fotoperiódica o autofloreciente depende principalmente de lo que se desea como cultivador. Si lo que buscas es controlar minuciosamente los ciclos de luz para obtener una cosecha determinada, las variedades autoflorecientes no son la mejor opción.

Por otro lado, si es la primera vez que cultivas, las autoflorecientes te ahorrarán algunas de las complicaciones que acompañan al cultivo de cannabis fotodependiente.

Aunque en algunos aspectos las variedades autoflorecientes se consideran más "fáciles" de cultivar, ambas plantas fotoperiódicas y autoflorecientes requieren de los mismos cuidados y atención en lo que respecta a fertilizantes, agua, buen flujo de aire y control del nivel de pH.

Ambos tipos también necesitan de una observación cuidadosa para evitar que desarrollen enfermedades o plagas. Pero ofrecen resultados diferentes, no solo para el cultivador, también para el consumidor.

VARIEDADES FOTOPERIÓDICAS

VARIEDADES FOTOPERIÓDICAS

PARA CULTIVAR

Las variedades fotoperiódicas son fáciles de manipular, lo que es un rasgo a la vez positivo y negativo. Cuando la manipulación es intencionada, estas variedades crecen a mayor altura y producen cosechas más grandes que sus equivalentes autoflorecientes.

Una planta fotoperiódica puede mantenerse en estado vegetativo hasta que tenga la fuerza y estructura necesarias para producir cogollos eficientes.

De siembra a cosecha tardan más que las variedades autoflorecientes, por lo que quienes cultivan al aire libre deberán elegir el momento adecuado para sembrarlas. Si vives en una zona donde el clima dista de ser perfecto para el cultivo de cannabis, el momento que elijas será fundamental para impedir que tus plantas se mueran durante una helada temprana o algún otro factor ambiental similar.

A pesar de la simplicidad de las variedades autoflorecientes, las fotoperiódicas son las que sufren más abusos, ya sean intencionados o el resultado de errores de principiante. Las etapas de su crecimiento se pueden controlar mediante la cantidad de luz que reciben; si durante la fase vegetativa se produce algún problema o deficiencia, siempre se puede retrasar su floración.

Si permites florecer a una planta debilitada, es muy posible que su cosecha sea escasa, y la potencia de sus cogollos también se verá afectada.

Por último, es posible sacar esquejes de las variedades fotoperiódicas, con lo que se obtiene un suministro casi interminable de plantas de marihuana. Si encuentras una variedad robusta y productiva, la opción de replicar esas características garantiza una cosecha exitosa una y otra vez.

PARA CONSUMIR

Aparte de los rasgos de crecimiento, ¿qué ofrece una variedad fotoperiódica al consumidor?

Al ser más sensible a los ciclos de luz e intensidad luminosa, en condiciones óptimas producen un cogollo de mejor calidad. La mayoría de las veces, la producción y potencia de una variedad fotoperiódica bien cultivada serán más impresionantes que las de una autofloreciente.

Además, el sabor de estas plantas suele estar más desarrollado. Su nivel de THC puede ser bastante alto, así como la densidad de los terpenos. Sin embargo, en la actualidad, cada vez más criadores producen variedades autoflorecientes potentes y productivas, algo que hay que tener en cuenta.

VARIEDADES AUTOFLORECIENTES

VARIEDADES AUTOFLORECIENTES

PARA CULTIVAR

Las variedades autoflorecientes hacen lo que dice su nombre: florecer independientemente del ciclo de luz al que están sometidas. Asegúrate de elegir una variedad con un período vegetativo que se adapte a tu margen de tiempo, ya que este proceso ocurrirá estés listo o no.

Las autoflorecientes ofrecen un control menor, pero ahorran a los cultivadores novatos las complicaciones de la cobertura lumínica y la modificación de los ciclos de luz.

Por lo general, tienen un ciclo de vida mucho más breve de la siembra a cosecha. Esto no quiere decir que algunas variedades fotoperiódicas no se puedan cosechar en un plazo de tiempo parecido, pero las autoflorecientes están listas en solo 2 o 3 meses.

Al no estar tan influenciadas por los ciclos de luz, las plantas autoflorecientes son mucho más cortas que sus equivalentes fotoperiódicas. Este pequeño tamaño también puede conducir a unas cosechas menores, pero (y esto es un gran pero) tras la introducción y mejora de la genética ruderalis, la eficacia de las variedades auto ha aumentado de forma considerable. Es muy común encontrar variedades autoflorecientes con las mismas cosechas y niveles de THC de las fotoperiódicas. Además, la baja estatura de las autoflorecientes puede ser útil para los cultivadores de interior que buscan plantas discretas con cogollos ricos en cannabinoides.

Aunque son la opción ideal para cultivadores novatos, con poca experiencia o con un espacio de cultivo poco adecuado, las variedades autoflorecientes son las que están más expuestas a errores. Es imposible retrasar su etapa vegetativa para solucionar problemas de estrés o deficiencia de nutrientes; por lo que cuando florezcan, sus cogollos sufrirán debido a la mala salud de la planta.

PARA CONSUMIR

En la actualidad, la experiencia que proporcionan las variedades autoflorecientes es prácticamente igual a la de las fotoperiódicas. Las primeras autoflorecientes eran famosas por producir cosechas pobres y cogollos de poca potencia.

Pero como ya hemos mencionado, sus equivalentes modernas han avanzado muchísimo, y su contenido de THC es muy similar. El sabor podría ser el único factor que se ha visto afectado negativamente, ya que un período de floración más corto limita la producción de terpenos. Además, la genética ruderalis no es precisamente conocida por tener un gran sabor.

ELIGE LA QUE MEJOR SE ADAPTE A TUS NECESIDADES

La decisión de cultivar una variedad autofloreciente o fotoperiódica depende principalmente del entorno de cultivo que le puedas proporcionar. Si eres capaz de facilitar ciclos de luz regulables, mucho espacio para que se estire y un control cuidadoso, una planta fotoperiódica producirá cosechas más grandes y cogollos de mejor calidad.

Pero si tienes ciertas limitaciones en relación a dónde y cuándo cultivar, las variedades autoflorecientes son una alternativa estupenda. No olvides que a pesar de florecer de forma automática siguen necesitando los mismos cuidados que cualquier otro tipo de semillas de cannabis. Siempre que te hayas informado bien, ambos tipos te recompensarán con cogollos de calidad.