¿Qué riesgos tiene la marihuana sintética (hierba falsa)?


¿Qué riesgos tiene la marihuana sintética (hierba falsa)?

Spice y K2 son algunos de los nombres comerciales que recibe el cannabis sintético. Se trata de una gama de hierbas tóxicas distribuidas con la promesa de que producen el mismo efecto que la marihuana. Pero, ¿qué son exactamente estos productos? ¿Cómo se producen? ¿Son tan peligrosos como dicen?

¿QUÉ ES LA MARIHUANA SINTÉTICA?

Marihuana sintética se refiere a una amplia gama de productos químicos que se comercializan por ser parecidos a los compuestos de la marihuana.

Se suelen vender en bolsitas con cierres herméticos en headshops y gasolineras, o por internet a través de numerosas tiendas online. El cannabis sintético generalmente tiene aspecto de hierba triturada, y se vende a consumidores desprevenidos afirmando que tiene los mismos efectos que la marihuana.

No debemos confundir el cannabis sintético, como Spice o K2, con el THC sintético, como el Marinol. Los primeros son literalmente unos cócteles químicos impredecibles que conllevan diversos riesgos para la salud, mientras que el segundo es un suplemento de THC utilizado con fines medicinales.

¿CÓMO SE HACE EL CANNABIS SINTÉTICO?

El THC es el principal compuesto psicoactivo de la marihuana. El cannabis sintético se elabora utilizando un compuesto sintético que supuestamente produce efectos parecidos a los del THC, para impregnarlo en algún tipo de hierba triturada por medio de técnicas de pulverización o inmersión.

Las sustancias químicas del cannabis sintético varían enormemente. En muchos países, las agencias antidrogas empezaron a perseguir la hierba sintética después de que en las noticias aparecieran historias terroríficas sobre sus variados y desagradables efectos.

Esto significa que los fabricantes de cannabis sintético cambian periódicamente la composición química de sus productos, aprovechándose de cualquier vacío legal.

HISTORIA DE LOS CANNABINOIDES SINTÉTICOS

Historia de los cannabinoides sintéticos

Los cannabinoides sintéticos fueron creados por primera vez en la década de los 80 por John William Huffman, graduado en Harvard y profesor de química orgánica de la Universidad de Clemson en Carolina del Sur.

Huffman usaba estas sustancias sintéticas con fines científicos, para investigar e intentar comprender mejor los compuestos del cannabis, cómo funcionan y cómo interactúan con el sistema endocannabinoide humano.

Tras publicar parte de su trabajo en el 2008, se reprodujo uno de sus cannabinoides (conocido como JWH-018) en un laboratorio europeo, desde donde pasó rápidamente a las calles vendiéndose como "Spice".[1]

A partir de ahí, la cosa empeoró cuando los fabricantes de drogas empezaron a producir cientos de compuestos sintéticos y a distribuirlos por todo el mundo para comercializarlos entre una ingenua clientela.

¿POR QUÉ ES PELIGROSO EL CANNABIS SINTÉTICO?

El cannabis sintético es peligroso por muchas y diversas razones; la primera: puede ser mucho más fuerte que la hierba tradicional. De hecho, según un estudio del 2014 publicado en Drug and Alcohol Dependence, estos cannabinoides pueden ser entre 2 y 100 veces más potentes que el THC.[2]

Además, este estudio también descubrió que la hierba y los cannabinoides sintéticos tienen una gran variedad de efectos secundarios muy desagradables, ente los que se incluyen:

  • Náuseas y vómitos
  • Dificultad para respirar o depresión respiratoria
  • Hipertensión
  • Taquicardia
  • Dolor torácico y espasmos musculares
  • Insuficiencia renal aguda
  • Ansiedad, nerviosismo y psicosis
  • Pensamientos suicidas
  • Deterioro cognitivo

Otra razón por la que el cannabis sintético es tan peligroso es que es impredecible. Los "cannabinoides" sintéticos se elaboran con solventes a base de alcohol o acetona, y luego se infusionan en el material vegetal mediante pulverización o inmersión.

Hay multitud de cosas que podrían salir mal durante este proceso; una mala pulverización o inmersión podrían causar en el producto "epicentros" químicos sumamente concentrados y capaces de provocar unos efectos secundarios extremos.

Además, debido a la ausencia de normas que rijan la calidad de estos productos, el cliente no tiene ni idea de lo que recibe. Los fabricantes suelen cambiar el cóctel químico de sus productos para mantenerse dentro de la ley, y no hay forma de hacerlos responsables de un sustancia especialmente nociva.

Tampoco hay forma de que los consumidores verifiquen la potencia de los productos, calculen la dosis más segura o sepan qué cannabinoide están consumiendo.

¿ES TODA LA MARIHUANA SINTÉTICA PELIGROSA?

Mientras no existan normas que regulen la producción de los productos de cannabis sintético, no podemos estar seguros de que sean saludables. Para poder consumir una sustancia con seguridad, necesitamos conocer su potencia, la forma de administrarla correctamente para conseguir los efectos deseados, cómo se ha producido, su composición, etc.

También necesitamos un punto de contacto del que obtener más información sobre el producto o hacer cualquier queja/comentario. Por desgracia, hasta que no sea así, no es posible afirmar que el cannabis sintético es seguro.

¿POR QUÉ SE SIGUE CONSUMIENDO CANNABIS SINTÉTICO?

Después de leer la información anterior, te estarás preguntando por qué se sigue consumiendo una sustancia tan poco fiable y potencialmente peligrosa.

Lo cierto es que todo se reduce a su legalidad. Lamentablemente, hemos sido educados para creer que todo lo legal es seguro y fiable, pero hay muchos ejemplos en los que esto no se cumple, y la marihuana sintética es uno de ellos.

Si se legaliza el cannabis, el mercado de sustancias sintéticas como Spice o K2, desaparecerá. Hasta entonces, siempre habrá un mercado ilegal para este tipo de drogas, gracias a clientes ingenuos que buscan un colocón pero les preocupa tener problemas con la policía.

NUESTRO CONSEJO

Simplemente mantente alejado de esas sustancias...

Referencias

  1. ^ NCBI, Hijacking of Basic Research: The Case of Synthetic Cannabinoids, recuperado December-06-2018
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  2. ^ NCBI, Synthetic Cannabinoids: Epidemiology, Pharmacodynamics, and Clinical Implications, recuperado December-06-2018
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